Los sabores y la digestión

Los sabores y la digestión
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Hoy os queremos hablar de cómo los sabores afectan a la digestión estimulándola, relajándola, mejorándola... Dulce, salado, amargo, ácido... ¿sabes cómo influyen en el proceso digestivo?

 

La digestión es un proceso complejo a través del que los alimentos se transforman en sustancias fundamentales para la nutrición celular. Para gozar de una buena digestión es importante ingerir en cada momento los alimentos adecuados y, especialmente, comer relajado activando el sistema nervioso parasimpático y masticar detenidamente cada bocado que nos llevamos a la boca (otro día os hablaremos sobre la importancia de la masticacaión). Pero en todo este delicado proceso, los sabores también juegan un papel importante. 

 

* Dulce: es un sabor equilibrante y sedante, especialmente el que procede de alimentos integrales, ecológicos y naturales como son el arroz, el mijo, la calabaza, las zanahorias, las uvas... Está considerado como uno de los sabores más placenteros, pero en exceso, especialmente de alimentos con un alto índice glucémico como la miel  o el azúcar lo que provocan es lo contrario, un desequilibrio en el organismo.

 

* Salado: a la vez que aporta sabor a los alimentos, aumenta el flujo de saliva y los jugos estomacales.

 

* Ácido: favorece la estimulación de las secreciones digestivas (especialmente de la bilis). Es el sabor de los limones, los pomelos, el vinagre, lo tomates, los fermentados, el kiwi... Siempre hay que tomarlos en pequeñas cantidades. Se recomienda al empezar a comer tomar un poco de fermentados como el chucrut justamente por su capacidad enzimática. El ácido se suele identificar también con el sabor agrio.

 

* Picante: se caracteriza por estimular las secreciones digestivas. Hablamos de picantes suaves naturales como el jengibre, el ajo, la cebolla...

 

* Amargo: es un sabor que abre el apetito y mejora a su vez la digestión. Alcachofas, endivias, escarola, diente de león... Es un sabor aliado del hígado que favorece su funcionamiento y depuración. El amargo es uno de los sabores que menos gusta pero, sin duda alguna, tiene un papel muy importante en el proceso digestivo y en el de detoxificación. Si no te gusta nada el amargo, te recomendamos que introduzcas pequeñas cantidades de amargo junto a otros sabores que te gusten más.

 

* Astrigente: favorece el sentirse satisfecho, es refrescante y contractivo. Son astringentes las lentejas, habas, patatas, peras, manzanas, el té, las granadas...

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